Cobrando el plan de pensiones

La claves para ahorrar nuestra factura fiscal

En una entrada anterior hablábamos sobre la conveniencia entre amortizar préstamo hipotecario o invertir en un plan de pensiones. Esta vez vamos a comentar las distintas posibilidades que se presentan a la hora de rescatar el plan de pensiones a vencimiento, por lo que si estás a punto de jubilarte próximamente, tendrás que tener en cuenta algunos aspectos sobre como empezar a cobrar las prestaciones del plan de pensiones sin tener que arruinarte en tu declaración de la renta próxima.

Recordemos que una vez jubilados, podemos recuperar lo invertido en distintas formas: en forma de capital (una vez de golpe), en forma de renta (distintos pagos periódicos o no) o una mezcla de ambas.

Aspectos clave

Con lo que respecta a la tributación de las cantidades percibidas tendremos que tener en cuenta lo siguiente:

  • Las cantidades que cobremos en forma de renta se integrarán en nuestro IRPF como rendimiento del trabajo, sin reducción o bonificación alguna.
  • De igual modo las cantidades que cobremos en forma de capital también se integrarán en el IRPF como rendimiento del trabajo, pero en este caso las aportaciones que se hubieran invertido con anterioridad al 31 de diciembre de 2006 tendrán una reducción del 40%.

Por lo que si queremos minimizar nuestra base imponible y tenemos aportaciones realizadas con anterioridad a 2007, podremos optar por cobrar en el año de jubilación sólo en forma de renta y esperar al año siguiente para cobrar la prestación en forma de capital. Así tributaremos menos, ya que, salvo que estemos en situación de desempleo o nos hayamos jubilado a comienzos del año, el tipo marginal del IRPF en el siguiente año seguramente será inferior al del año de jubilación (año en el que todavía habremos cobrado nómina).

Lo siguiente es indicar a la entidad financiera de una forma clara y, preferiblemente por escrito, la forma de proceder para el rescatar el plan: Solicitaremos que las primeras prestaciones en forma de renta las impute a aportaciones realizadas a partir de 2007, y que la cantidad que retiremos en forma de capital el año siguiente a la jubilación se impute a aportaciones realizadas con anterioridad al 1 de enero de 2007. Si no lo indicamos de forma expresa y de este modo, el banco o la entidad financiera correspondiente podría entender que las primeras disposiciones corresponden a las aportaciones más antiguas (anteriores a 2007) y perderíamos parte del derecho a aplicar la reducción del 40%.

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